La Rentabilidad de la Abogacia Bridgeport

Martes, 17 Junio   

En el universo empresarial la rentabilidad es una necesidad, un factor de sobrevivencia para las organizaciones. La misma lógica se aplica al mercado jurídico, pues todo abogados pretende que su firma sea lucrativa. La abogacía moderna tiene a su disposición, hoy, algunos instrumentos de gestión que pueden contribuir para que esa meta sea alcanzada. En primer lugar destacamos la importancia de la “plantación estratégica” una vez que la estrategia es la esencia para la realización y el logro de cualquier perspectiva. En este caso, debemos examinar el ambiente, analizar el mercado, valorar y detectar los puntos fuertes de la firma, que constituyen su diferencial, y también identificar sus aspectos frágiles o deficiencias que pueden comprometer los resultados y por lo tanto deben ser neutralizados.

Otro asunto que debemos mencionar es el romper paradigmas. Al realizar la plantación, y principalmente cuando ejecutamos tales planes, debemos estar preparados para romper paradigmas, estas conscientes de que, para que algunos cambios ocurran, debemos recomenzar de cero y olvidar todo lo que nos fue ensenado hasta ese momento. Este concepto favorece la innovación y la transformación de los sueños en realidades. Si determinamos el objetivo de la firma de forma correcta, entonces debemos trazar las estrategias correctas para alcanzarlo. En este caso, la estrategia va a determinar el que y como la organización pretende alcanzar su objetivo, va a ayudar a trazar metas compatibles y adecuadas.

Para elaborar un plan estratégico son necesarias tres etapas: análisis estratégico, formulación de estrategia e implementación de la estrategia. En la teoría parece simple, en la práctica vemos que no es tan fácil. Ni tampoco siempre los socios de una firma consiguen identificar el nicho de mercado correcto en el cual deben actuar, determinar si es mejor crecer o no, prestar servicios en todas las áreas del Derecho o determinar en cual enfocar su actuación. En resumen, es muy difícil establecer el rumbo o una diferenciación en el mercado. Y cual seria la receta para el éxito? Sin duda será definir objetivos claros y estrategias correctas. Para eso, es fundamental un análisis permanente del mercado y de la cartera de clientes. Al detectar una nueva demanda, es necesario actuar con rapidez, desarrollar la especialización, promover asociaciones o contratar especialistas en el ramo.

Otra opción para la creación de una diferenciación para la firma será determinar un segmento de mercado para prestar sus servicios. Por ejemplo, trabajar para clientes en el área de seguros, atendiendo en todas las cuestiones y conociendo profundamente su negocio. Un caso semejante podría ocurrir si la opción fuera seleccionar una determinada área de especialización, y atender clientes de diversos segmentos. En este caso podemos citar el caso del Derecho de Competencia. Al contrario de la situación anterior, el valor implicado será sustancialmente más elevado, el volumen de trabajo menor y la complejidad mayor.

En todos los casos percibimos que hay siempre una alternativa ventajosa en términos de rentabilidad, siempre que el objetivo estratégico haya sido definido correctamente. Otro aspecto importante es percibir las necesidades del mercado y de los clientes, detectar oportunidades de negocio y estar disponible para alterar el rumbo siempre que sea necesario.

Una vez determinados los objetivos estratégicos y establecida una estrategia de acción propiamente dicho, serán necesarios algunos requisitos entre los cuales la delegación de responsabilidades, el establecimiento de canales de comunicación eficientes, la determinación de metas y etapas. Será con base en esos requisitos que los socios podrán establecer la estructura organizacional necesaria para su implementación.

Aquí el control también asume un papel fundamental, especialmente por dos razones: mantener los esfuerzos enfocados en el mismo objetivo y para proceder a los ajustes siempre que sea necesario, debido a la aparición de imprevistos. La presencia de un fuerte liderazgo es necesaria para contrarrestar la resistencia a los cambios. Un buen líder utiliza la cultura de la firma para llevar a cabo su visión y para ajustar las ideas de forma que influencien los comportamientos dentro de la organización. Una de las principales tareas del líder es enseñar a otros acerca de la estrategia y, como decir no, pues las elecciones estratégicas sobre el que no se debe hacer son tan importantes como las que son al respecto de lo que si debe ser hecho.

Debido al carácter humano, durante la planeación pueden ser encontradas diversas dificultades para su implementación. La planeación en si, generalmente no tiene errores o resultados desfavorables. Lo que puede ocurrir son resultados no esperados, contratiempos o el no cumplimiento de los objetivos estipulados. Competerá a los socios revisar continuamente los planes y determinar las acciones necesarias.