Abogados en Estados Unidos

Jueves, 22 Mayo   

Sólo un 3.9 por ciento aproximado de los abogados de esta nación son hispanos. Están entre un grupo que representa el 13 por ciento de la población de esta nación, más de 40 millones de personas. No obstante, aún cuando va subiendo este número rápidamente, la matriculación de hispanos en las escuelas de derecho de nuestra nación va declinando.
Las razones son varias. Algunas tienen poco que ver con las escuelas de derecho en sí, o sea, es la pobreza y los consecuentes índices bajos de graduación de la escuela secundaria y la universidad. Pero las escuelas de derecho, y el Colegio de Abogados de los EE.UU (American Bar Association), sí juegan un papel importante en mantener fuera a los hispanos de la profesión legal.

A los hispanos los eliminan con el examen de admisión a la escuela de derecho, el LSAT (Law School Admissions Test). El Colegio de Abogados, el que acredita a casi todas las escuelas de derecho actualmente, insiste en implementar el examen. Sin embargo se ha dejado muy establecido que el LSAT no sólo discrimina contra los hispanos y los negros, sino que también favorece a los postulantes adinerados, cuyas notas son más altas que los postulantes de recursos medios o bajos de cualquier grupo.

Según Elizabeth Chambliss, profesora de la escuela de derecho de Nueva York, “La profesión legal es ya una de las profesiones de menor integración racial en los Estados Unidos, cuando se considera como agregado los cuatro grupos minoritarios (africano-americano, hispano, asiático-americano, indígena norteamericano)”.

La profesora le echa la culpa a “el fiarse fuertemente” las escuelas de derecho en el LSAT, y explica que “Las notas de los africano-americanos y otros grupos minoritarios son, como promedio más bajas, que las de los blancos, sin embargo las escuelas de derecho se fían de esta medida de aptitud más y marcadamente con el pasar del tiempo”.